237-129 ¿verdades absolutas o creencias personales? (2) - el fin de las discusiones


a.2)conclusiones luego de un análisis meditado
Si queremos expresar un juicio de valor HONESTAMENTE fundamentado, no nos quedará más remedio que bucear en nuestro interior hasta encontrar la verdadera razón, detrás de las razones aparentes.
Preguntarnos el por que de la opinión y luego el ¿por qué? del porque.
Respondernos todas las preguntas que sostienen nuestra posición; para nuestro ejemplo, ¿el ser humano es naturalmente infiel? ¿la infidelidad lastima al ego, o al Ser? ¿el hombre y la mujer están igualmente tentados por la infidelidad? ¿siempre es censurable la infidelidad? Y cada una de ellas debería tener una respuesta fundamentada. De no tenerla habrá que admitir que decimos que está bien o que está mal porque nos parece, y que en realidad no hay un sustento explicable y sostenible.

Ejemplificando:

-¿el ser humano es naturalmente infiel?
-No
- ¿por qué no? (o ¿por qué sí? si la respuesta hubiese sido sí)
- ehhhhhh……

Si no hay respuesta deberemos aceptar (ante nosotros mismos, que es lo más importante) que lo que tenemos es una percepción personal la cual no podemos fundamentar. Si asumimos eso, seguramente seremos cautos al expresarla.


b)conclusiones analizando los resultados
“Las acciones no son buenas ni malas en sí mismas sino por el efecto que producen.”
Si esa es la mecánica de análisis elegida, tendremos que analizar el contexto que rodea a cada situación, es decir que habrá que analizar cada caso en particular.

Un ejemplo (irreal y caprichoso) que no pretende cubrir todas las posibilidades sino solamente plantear una idea:

El matrimonio funciona bien en todo salvo en lo sexual. Se quieren entrañablemente, Se llevan bien.  El hombre está muy insatisfecho en ese aspecto. Como para la esposa no es un tema importante, ni siquiera registra la insatisfacción del marido, por más que en el resto de los temas su comportamiento como esposa es inobjetable. El marido es consciente que no tiene derecho a pedir que su esposa le asigne una prioridad mayor al sexo, y aunque tuviera ese derecho, no conseguiría ningún cambio real y honesto.  No está en la naturaleza de la esposa un gusto por el sexo compatible con los deseos de su esposo. No hay culpables, a uno le gusta una cosa y al otro otra.
Posibilidades: a) divorcio, b) infidelidad, c) insatisfacción.
a)     se divorcian, problemas sicológicos para los hijos, de vivienda, económicos, ninguno puede volver a formar una pareja tan buena como la que acaban de romper.
b)     dos veces al mes el marido le es infiel con una profesional del sexo, extremando los cuidados imprescindibles para evitar contagios, embarazos y para evitar lastimar a su esposa.
c)      No se divorcia, no es infiel, y se resigna a vivir con una insatisfacción que en algún (o varios) momentos va a enrostrar (de alguna forma) a su querida esposa.

Si se valora como mejores alternativas la a) y la c) se concluirá que para este caso la infidelidad no es aceptable, y sería aceptable si se cree que la mejor opción es la b).

Esta sería la mecánica de calificación por resultados.

La mayor parte de los comentarios recibidos en los posteos sobre infidelidad fueron por valoración absoluta, por lo que entiendo que no considera válido el esquema de “valoración por resultados”.


OBJETIVO:

El objetivo de la entrada fue la desmitificar la idea que todas nuestras creencias están sustentadas. Considero muy necesario tomar consciencia si el origen de ellas es visceral o intelectual.
Porque hay una gran diferencia en decir "esta es mi opinión personal" y asumir que la de uno es una más de las opiniones verosímiles, que decirlo y pensar que el resto están equivocadas, como si se dijera "hay muchas opiniones, pero solamente la mía es la verdadera".

No es una diferencia menor, porque si se aceptara verdaderamente que existen otras opiniones posiblemente válidas, no existirían las discusiones, salvo en los casos que alguien tuviese una opinión incontrastable.


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