tarde de furia
Les comunico que mi novia acaba de dejarme. Me enojé, como me sucede cada vez que no puedo cambiar la realidad. Siempre dije que el enojo es símbolo de impotencia y ahora lo vivo en carne propia. Pero en mi caso no es impotencia, es sed de justicia. Mi amigo dice que ella ha tomado esa decisión con valentía, pero a mí no me importa, yo quería que se quede conmigo. Entonces me dijo que recapacitara, que ella había actuado con sinceridad y que seguir adelante sin que existan sentimientos hubiese sido un gran error. ¿Qué sabe él? Yo quería seguir, necesito seguir. ¿A quién voy buscar a esta edad? Pero ella me tuvo que escuchar, le dije de todo menos linda. Grité más que en toda mi vida, la traté como a un trapo de piso. Mientras le contaba lo sucedido, mi amigo decía que nada mejoraría gritando y despotricando, que no me iba a aliviar, que me sentiría aún peor. También le grité a él, pero tampoco entiende. A mi ex le dije en la cara que me había engañado, que me había hecho perder los me...