engaños vanos
“La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.” Friedrich Nietzsche Estoy convencido que es bastante difícil que seamos engañados. Con los extraños somos desconfiados y a los cercanos los conocemos demasiado bien. Además somos muy perceptivos y podemos leer, aunque sea en forma inconsciente, decenas de mínimos indicios que encienden nuestras alarmas. Solemos ser "mal pensados" y es más fácil que tengamos que retractarnos de un juicio descalificador, que arrepentirnos de haber sido indulgentes. Con uno mismo la cuestión es distinta, porque la vida a veces es difícil y hasta la incorruptible consciencia se deja sobornar por alguna idea tranquilizadora.