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Mostrando entradas de octubre, 2014

engaños vanos

“La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.” Friedrich Nietzsche Estoy convencido que es bastante difícil que seamos engañados. Con los extraños somos desconfiados y a los cercanos los conocemos demasiado bien. Además somos muy perceptivos y podemos leer, aunque sea en forma inconsciente, decenas de mínimos indicios que encienden nuestras alarmas. Solemos ser "mal pensados" y es más fácil que tengamos que retractarnos de un juicio descalificador, que arrepentirnos de haber sido indulgentes. Con uno mismo la cuestión es distinta, porque la vida a veces es difícil y hasta la incorruptible consciencia se deja sobornar por alguna idea tranquilizadora.

EL HIJO DE LA NOVIA

Los padres de Rafael no se habían decidido a contraer nupcias a pesar de haber pasado su vida juntos. La madre de Rafael sufre una enfermedad mental que la ha sacado de la realidad. Ante esa circunstancia el padre de Rafael, también un hombre mayor, desea casarse con ella para cumplir su sueño. Rafael había solicitado permiso a la iglesia para que el matrimonio de sus padres pudiera concretarse. El que sigue es un diálogo simpático y realista entre Rafael y el sacerdote. Resalto aquello que considero una verdad obvia que inexplicablemente nadie transmite a tiempo. I GLESIA. INTERIOR. DÍA. PADRE : Bienvenidos amados hermanos…bienvenidos amados hermanos…bienvenidos amados hermanos… MONAGUILLO: A la casa del señor. PADRE : Ya sé, ya sé. ¡Ah! Velvedere, estaba probando el nuevo sistema de sonido. Quedó realmente omnipresente. RAFAEL: Sí, muy lindo, muy lindo…yo venía por lo de mi papá. PADRE : Ah, sí, sí, hablé con la Curia, llegué a hablar con la Suprema Corte del Derecho Canónico. RAFAEL...

la curiosa sensatez de nuestros actos

Tendemos a creer que actuamos con sensatez, y que la razón y la voluntad dirigen los actos de nuestra vida. Estoy totalmente en desacuerdo con esa creencia. Decía Confucio “ Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes .” Yo me pregunto: ¿Será que somos estúpidos o será que no es tan fácil hacer lo que corresponde? Somos grandes y sabemos que debemos hacer aunque generalmente no lo hagamos. El ejemplo más típico es el del fumador. Desde muy chicos sabemos que fumar es perjudicial y aún así seguimos fumando -yo fumo un poco-. Achacamos a la adicción química la dificultad para abandonar el vicio. Digamos que las adicciones tienen ese atenuante, pero hay decenas de conductas nocivas que no involucran un agente químico ni nada que pueda acostumbrar al cuerpo, entre ellas los amores inconvenientes, las amistades tóxicas, las acciones innecesariamente arriesgadas, la muy moderna obsesión virtual, etc. Respecto a los amores equivocados, existen cantidad de e...

vivir y dejar vivir

El ego es un juez parcial que siempre falla a nuestro favor. Yo tenía un jefe cuyas formas ejemplifican mucho de lo que nos pasa. Comenzaré diciendo que era un buen hombre, un hombre razonablemente confiable, que es más de lo que puede decirse de la gran mayoría, pero a pesar de esa característica tan favorable, y de su esencia bondadosa, una parte de él estaba dominada por su ego. “Yo no estoy pintado” solía decir cuando algo de lo que él consideraba debía estar en la órbita de sus decisiones, no pasaba por sus manos. Es razonable evitar que otros resuelvan sobre aquello de lo que uno es responsable, pero no era eso lo que le molestaba, no era un tema operativo, ni legal ni de responsabilidad. A él le dolía en lo personal, no en lo laboral. Él necesitaba ser protagonista, ser respetado y hasta reverenciado, podría decirse. El necesitaba que las cosas fueran hechas de acuerdo a sus ideas ¿Para qué? No sé para qué, pero sé que no era para nada de utilidad. “Las cosas deben ser hechas co...

Osho: "Lo único que importa es ¡tu despertar!"

Aunque no lo advirtamos, luchamos toda la vida para por poder ser quienes realmente somos. Osho explica el por qué. " ¿Qué es la infelicidad? La infelicidad es sentir que no estás siendo tú mismo. Es la brecha que se forma entre lo que eres y lo que crees que deberías ser. Y esa brecha es la infelicidad. Cuanto más grande sea, mayor será tu desdicha.   Los idiotas son felices porque carecen de la inteligencia suficiente para darse cuenta de que esa brecha existe. Las personas más inteligentes del mundo son las más desdichadas porque son tan conscientes de esa brecha que se ven incapaces de olvidarse de ella, de ignorarla. Hagan lo que hagan, la brecha sigue estando ahí, y eso les causa dolor: "¿Por qué no puedo ser yo mismo?". Por eso estoy seguro de que si por desgracia consigues ser Cristo, Krishna o yo mismo, significa que ya no formas parte del mundo de los cuerdos y que te has vuelto completamente loco. Si no distingues entre el sueño y la realidad, y no ves la dife...

Osho: Amor y odio

El odio es como una roca; el amor, como una flor. "¿Te has dado cuenta de que el amor es momentáneo? Viene y va como una brisa. Cuando te sucede, estás tan lleno de amor hacia una persona que ni te planteas la posibilidad de que ese amor pueda desaparecer nunca. En esos momentos la gente se pone romántica y empieza a decir cosas que sólo se les permite decir a los locos o a los poetas. Pero ese sentimiento es tan desbordante que necesitan decir: "¡Te amaré para siempre!". Y en ese instante es verdad. No están mintiendo, es lo que sienten: "Si volviera a nacer, no podría amar a alguien que no fueses tú". E insisto, la persona no está mintiendo, es totalmente honesta. Está tan llena de amor que siente que será así, que la vida será demasiado corta para colmar ese amor, para compartirlo con la persona amada. Pero no se da cuenta de que sólo es una brisa que se filtra a través de una puerta, y que luego desaparece por otra, dejándote en el mismo estado en el que ...

señales

“Cuando el alumno está preparado el maestro aparece” dice un viejo proverbio con el que coincidí de inmediato, aunque no por una cuestión mística como podría pensarse, sino por razones completamente prácticas. Mi interpretación era -léase “era”- que las enseñanzas, ya sean las transmitidas por alguien o simplemente por las experiencias de la vida, están siempre presentes sólo las dejamos pasar porque no estamos atentos a ellas, como dice el proverbio, porque no estamos preparados. Poner atención en algo pareciera que tuviese un efecto creador. Cualquiera que haya adquirido un auto habrá notado que el modelo buscado está mucho más presente en las calles de lo que parecía hasta que uno se decidió por él, o cuando nos diagnostican el síndrome de xxx, comenzamos a encontrar gente que sufre la misma dolencia. Los autos estaban ya en la calle y los enfermos existían de antemano, sólo que no los veíamos. ¿Por qué? Simple, porque no estábamos preparados a prestarles atención. Seguramente esa f...

en defensa del lenguaje

El diccionario define como puta a la mujer que comercia con su cuerpo, pero comúnmente denominamos puta a la mujer que tiene moral sexual masculina. Vivimos en una sociedad machista y un tipo que cobra por garchar es un ídolo y la mujer que hace lo mismo una puta, así es la vida. Yo no tengo nada contra las putas, al contrario, a no ser que se hagan las decentes, como esa compañera de la que hablé unos días atrás que se acuesta para conseguir alguien que la mantenga. El negocio de las putas es usar la concha, como la del pianista es usar las manos -está bien, las putas también usan la manos- y nada más. Si se toman los cuidados profilácticos no hay nada que decir, al contrario, se ganan la vida con su trabajo y dejan contento a más de uno. En mi opinión usar la palabra “puta” en forma peyorativa es un error, porque una puta es una mujer que trabaja con su cuerpo, como dice el diccionario. Sí podría ser reprochable la mujer comprometida que se acuesta con uno y con otro, pero esa mujer ...

caballeros andantes y boinas verdes

Cada uno lleva su armadura, algunos una muy gruesa, otros llevan una casi imperceptible, depende de la fragilidad de quien la porte. Cuánto más débil el caballero, más fuerte debe ser la armadura. Mi armadura es la del Caballero Negro, fuerte, pesada, impactante a la vista, pero poco efectiva. Consiste en la estrategia de racionalizar. Me engaño pensando que si puedo entender, que si puedo intelectualizar, que si puedo adelantarme, la realidad no me lastimará y si eso eliminaría el dolor. Anticipo que no da resultado. Ante ciertas emociones, ante ciertos sufrimientos no hay armadura posible. No importan las previsiones que se hayan tomado, no importa que se conozca de antemano la talla del contrincante, la caída es inevitable y devastadora. Quisiera ser un boina verde, un Rambo. Esos tipos preparados para salir adelante en cualquier circunstancia. Hombres de acero, indestructibles, inexpugnables. Podrían sobrevivir en el selva sólo con un cuchillo, nada más necesitan. Yo no podría sobr...

John Locke

"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias."

Anthony de Mello

“Jamás se ha emborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la palabra vino”.  Para quienes creemos, demasiadas veces, que comprender es suficiente.

el Enmascarado ataca de nuevo

Este blog tuvo muchos nombres, demasiados podría decirse.  Fue bautizado como "Top Secret 747" y luego renombrado como "El Enmascarado no se rinde" porque era una denominación que expresaba mejor la filosofía de ese momento. Luego alguien dejó un comentario diciendo que tenía un blog con el mismo nombre y  mi mundo tambaleó. Hice las verificaciones de rigor y, efectivamente, aquel blog existía y además era más antiguo que el mío, así que, nobleza obliga, volví a cambiar el nombre por "Perdón Cervantes". Pasó algo más de tiempo y por alguna razón que ahora mismo no recuerdo volví a renombrarlo como "Siempre tendremos París" en homenaje a "Casablanca", la película que mi precaria memoria mejor recuerda. Ayer algo sucedió y el Enmascarado volvió al ruedo. ¿Qué sucedió? No recuerdo, pero aquí estamos...

Reposición: ¡ cómo pasa el tiempo !

Hubo una época en que no podía pensar en otra cosa que no fuera en pegarme un tiro. Estaba cansado de vivir. Nada me atraía, nada me parecía que valiera la pena. Entre otras cosas, ese año San Lorenzo se había ido a la “B”. Dije pegarme un tiro porque es la manera tradicional, pero también consideré otras variantes. Deseché tirarme de un puente porque tengo vértigo, porque cerca de casa no hay ninguno y tampoco es cosa de andar viajando, las rutas en este país son peligrosísimas y sería horrible morir en un accidente de tránsito. Pensé en tomar un frasco de tranquilizantes y una botella de piña colada. Sí, piña colada, ¿qué tiene de malo?, no me gusta ni el whisky, ni el coñac, ni el ron y menos el vodka. También podía ser Strega o Baileys, me gustan las bebidas dulces como a las minas, pero no quería que me recuerden como un maraca –puto, para los que no entienden el término-. La idea de tirarme debajo de un tren la descarté de plano porque era una época en que los señaleros estaban e...