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Mostrando entradas de septiembre, 2014

exactamente...

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Carece de importancia la forma en que lo aprendí. Alcanza con que sepan que ciertos conocimientos no se los dispensa a cualquiera y que no somos tantos quienes los poseemos. El conocimiento proporciona poder y el poder conlleva responsabilidad y por supuesto también peligro, pero sobre todo el conocimiento implica dolor. Señores, el conocimiento no es para cualquiera y mucho menos éste. Tampoco es importante que sepan si el origen es egipcio, si los arcanos mayores representan a ciertas deidades, ni la forma en que se relacionan con los mandalas. Pero para los escépticos que nunca faltan les diré que el mismísimo Carl Gustav Jung estudió largamente los alcances del Tarot, su simbología perfecta y, aunque casi no se hable de ello, su poder para la predecir lo que vendrá. No quiero entrar en polémicas sobre si el destino ya está escrito o si el futuro es una página en blanco. Es un tema muy controvertido y no quiero que se dispersen, además, si bien conozco la respuesta, dudo que tengan ...

abrir la mente

"Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte..." Nos educan en mil cosas que jamás utilizaremos –recuerdo a las ecuaciones diferenciales en derivadas parciales y también recuerdo conceptos tales como entalpía y entropía, ¿para qué me ha servido saber eso?- y nos dejan un tremendo vacío en aquello que será el pan nuestro de cada día. En algún momento –bastante antes de morir, preferiblemente- alguien nos debería hablar de la vida. No de todo, sólo de los temas básicos, aquellos que nos ayuden a ver el panorama completo. Sabemos que no hay verdades absolutas, pero eso debería impedir que puedan mostrarnos que existen verdades diversas. Si no permiten manejar a alguien que jamás subió a un vehículo ¿por qué nos dejan salir a los caminos de la vida sin enseñarnos antes los rudimentos básicos? La familia brinda cierta educación, pero la mayoría no hemos nacido en un hogar de filósofos ni de psicólogos. Los padres hacemos lo que podemos, pero estamos presos de nuestro desco...