el trasplante
El eminente biólogo celular Bruce Kenton, agradecía el Nobel con estas palabras: “… este estudio ha demostrado en forma concluyente que cada célula en si misma es un organismo completo, con memoria y con conciencia ... .” Lejos de Estocolmo, otro biólogo negociaba su último viaje. Los médicos de la Prisión Estatal de Nevada asentaron en el "Formulario 112" que el Dr. L. donaba sus órganos a cambio de una ejecución rápida, aunque esas no eran las verdaderas razones del científico, mucho más conocido por su forma de matar que por sus descubrimientos. Catorce horas después del deceso, el corazón del Dr. L. latía nuevamente. Mark supuso que esa sensación de fastidio hacia todos se debía al stress post quirúrgico, a la anestesia, a la sala de terapia intensiva iluminada día y noche, al ruido de los respiradores que jamás se detienen, a los malditos cables que le unían al monitor, a los dolores, y a todo aquello que puede atribuirse a las consecuencias de una operación lar...