Entradas

Mostrando entradas de enero, 2013

margen de maniobra

Imagen
Del posteo anterior me quedaron dando vueltas varias inquietudes. Una de ellas es la duda acerca de la “capacidad real de maniobra” que tenemos los seres humanos, más allá del tan debatido libre albedrío. En otro posteo, medianamente lejano, varios "opinólogos" habíamos coincidido en que parece no existir un Plan Maestro que determine de antemano el derrotero de nuestra vida, no obstante, últimamente se me ha dado por pensar que sería posible que las características individuales fueran tan restrictivas que nuestro margen de maniobra , ilimitado en la teoría, quedaría dramáticamente acotado en la realidad y que la predestinación podría estar dada por esas características. Lo que intento decir es que por más que en un principio parece que las decisiones fueran enteramente libres y sólo subordinadas a la elección individual, los grados de libertad reales son muy pocos y están limitados por nuestras circunstancias, nuestro cuerpo, nuestra  personalidad y nuestra esencia. PD: de...

¿ vivir o durar ?, esa es la cuestión

Con los años se ganan unas cosas y se pierden otras, aunque son más las que se pierden que las que se ganan. Hasta un cierto momento de la vida se gana experiencia y, en rarísimos casos sabiduría, pero el deterioro nos acompaña durante la mayor parte de la existencia, más lentamente al principio y más rápidamente al final, lo cual resulta razonable porque la decadencia es una parte inextricable del ciclo natural de cualquier ser vivo, e inexorablemente se acentúa en el último tiempo. Los fármacos y los avances de la medicina alargan –artificialmente- la vida y la mayoría de las veces el balance de los últimos años no suele ser positivo, o al menos, tan positivo como el de los años de juventud. Claro que existen personas muy longevas que llegan hasta sus últimos días de vida con una vitalidad, una salud y una lucidez notable, pero convengamos que no son las más. No hay que ser un entendido para ver que el cuerpo humano está “diseñado” para durar menos tiempo que el que deseamos que ...

diálogos desde el faro

Imagen
- Faro llamando a Base, Faro llamando a Base - Aquí Base, identifíquese - Soy Jorge, el encargado del Faro - ¿Quién? - Jorge, el muchacho que acaban de dejar en el faro - Ah, ¿el qué dejamos recién? ¿el morochito? - Sí, el mismo - ¿Y para que llama si recién lo dejamos? No me va a decir que ya rompió algo - No, quédese tranquilo, está todo bien - Si está todo bien, ¿para qué llama? - Este…mmmmm… es que tengo hambre - ¿Recién llega y ya tiene hambre? - Sí, mucha hambre. Estuve a dieta 48 horas para el análisis de sangre que me hicieron hoy antes de embarcarme para aquí. - ¿Y yo qué culpa tengo? Hable con el médico que fue el que le dijo que no coma - Señor, estoy en un faro a muchos kilómetros de la costa, mi único medio de comunicación es esta radio y Ud. me pide que hable con el médico. - Y ¿qué quiere que haga?, Ud. lo dijo, estoy a ciento veinte kilómetros de dónde está Ud. y además hay tormenta - No señor, no hay tormenta, está despejadísimo - Bueno, de aquí se ve tormentoso, ¿qué...

digresiones que a nadie importan

Imagen
  Demasiadas veces hago lo que critico, hoy por ejemplo. ¿A quién puede interesarle esta entrada? ¿No me creen?, léanla y después me cuentan. Después de mucho probar, el blog tiene una apariencia que me satisface, no porque sea linda sino porque se ajusta al contenido. Fondo blanco medio manchado, -como mis ideas que nunca están del todo claras- y la tipografía de máquina de escribir pasada de moda, como el autor. –pero si no la ven y quieren verla les dejo un link ( http://www.dafont.com/es/bohemian-typewriter.font . Después sólo queda grabar la fuente en la carpeta Windows\Fonts y tendrán ante su vista un enmascarado auténtico- A mi gusto tiene demasiados “chiches” en las columnas laterales, mucha aclaración intrascentente -¿a quién puede importarle si visito o no visito blogs o las razones por las que comento o no comento?-, mucho relojito, mucho feedjit, mucho globo terráqueo digital dando vuelta, mucho avatar histórico, y para completar la incoherencia, cada dia le agrego a...

la mujer ideal

Imagen
Reconozco que elegí ese título porque es marketinero. Podría haber elegido “el hombre ideal”, pero ese título no vende. “la mujer ideal” es más atrapante, con él es más probable que me lean, por eso lo elegí, porque, para qué negarlo, todos quieren ser leídos, y yo también. Si alguien me preguntara cuál es la mujer ideal –o el hombre ideal- le diría que no sé, que depende quién esté preguntando, de sus gustos y sobre todo de sus necesidades particulares, hay quienes le gustan las de tetas grandes y a otros las intelectuales -aunque hay intelectuales que además son muy pulposas-, eso es personal, pero que hay algo que sí sé, algo que la persona ideal sí debe tener, que sí debe poder, la persona ideal debe poder transmitirte paz. La persona ideal es aquella con la que te sentís en paz, con la que no necesitás fingir ser otro o, sin eufemismos, con la persona ideal podés ser quien sos verdaderamente, podés sentirte libre de ejercer ese derecho tan básico y a la vez tan poco común de pod...