palabras vacías


En el afán de ser políticamente correctos unas veces, desviar agua hacia nuestro molino otras, y muchas otras por una inexplicable hipocresía, nos expresamos sin sentir. Y a la postre nada de lo que decimos importa, porque nada de lo que decimos es cierto. Nos deshacemos en grandilocuencias para expresar nuestra solidaridad con alguien que sufre y precisamente ahí termina todo el compromiso declamado. El amor eterno dura seis meses y el altruismo no excede a un comentario o a una respuesta. Palabras vacías: "vos podés", "el futuro está en tus manos", "eres un ser luminoso", "Dios te ayudará" porque yo no tengo pensado hacerlo, faltaría decir.

Nos encolumnamos tras legítimas cruzadas que al otro día perdieron todo nuestro interés, porque lo único que en realidad importaba era hacernos ver, llamar la atención.  Y cuan miserables y ridículos nos mostramos cuando sobrevaloramos posesiones que no tienen importancia alguna, cuándo nos erigimos como ejemplo, cuando pretendemos ser profundos mientras que nuestras miserias nadan en el mar de la superficialidad. Y toda esa puesta en escena de amplitud y de apertura, de calidez y transparencia se cae irremediablemente cuando un parecer distinto arriba a nuestra fortaleza de definiciones de conveniencia. Y cuando así actuamos nos convertimos en seres menores en busca de un reconocimiento inútil, sólo tristes difusores de mensajes sin contenido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

despedidas

licencia para matar

Osho, simplemente estamos aquí, nadie sabe por qué