Una pequeña ayuda de mis amigos













Todos hemos tenido que decidir alguna vez qué es lo correcto desde una perspectiva (lo más) objetiva (posible).  Yo he recurrido a la siguiente hipótesis:

Las acciones no son buenas o malas en sí mismas, sus consecuencias son las que las convierten en buenas o en malas.

Vuelvo una vez más sobre ella, como el criminal que no puede evitar volver a la escena del crimen porque, para variar, tampoco fui claro en la (desaparecida) entrada dónde compartí esta duda por primera vez.

Les pido, estimados amigos, su opinión esclarecedora sobre cómo decidir qué está bien y qué está mal; antes les ruego que toleren unos (cuantos) párrafos, a modo de introducción.

El enunciado de la hipótesis es auto explicativo, sólo queda zarandearlo un poco para ver que retiene el tamiz.

Para comenzar, podemos asumir que se peca  por pensamiento, palabra y obra. Según esta definición lo incorrecto no alcanza únicamente a las palabras y las acciones (es decir aquello que puede ser percibido desde el fuera) sino también a los pensamientos. A efectos simplificativos llamaré acciones tanto a las acciones propiamente dichas como a las palabras y no consideraré a los pensamientos que no se cristalizen en hechos.

Dese aquí en adelante, trataré de demostrar que las acciones no son buenas o malas en si mismas

Supongamos que pudiésemos construir una tabla que contenga todas las malas acciones: matar, mentir, robar, engañar, traicionar, etc.

Entonces, toda acción que figura en la tabla sería mala y todas las que no figuren serían buenas.

Esa concepción, es muy clara en su enunciado pero a la hora de “implementarla” esa claridad desaparece, porque una misma acción no siempre podría ser considerada como buena o no siempre como mala.
Digamos que alguien se entera que un señor está por realizar una acción que va a eliminar a cientos de miles de personas y, supongamos además, que no hay otra forma de evitar esa acción salvo que a ese señor se lo elimine. Matar a alguien es una acción repudiable, espantosa, condenable (además figura en la tabla). Por carácter transitivo matar a cientos de miles también lo es. Diría que es cientos de miles de veces peor.
Supongamos ahora, que esos cientos de miles de personas forman parte de una logia que piensa eliminar a millones de personas… ¡qué problema!

Otro ejemplo (típico) es el del bote a la deriva que solamente puede albergar a diez personas y hay once náufragos. ¿se sacrifica al número once y se salva al resto o se deja morir a todos?

¿Qué habría que hacer? No importa, es únicamente un ejercicio que pretende demostrar que la “tabla” de acciones malas no alcanza, lo que equivale a decir que las acciones no son buenas o malas en si mismas. Parecería que es necesario agregar algún otro elemento para poder  llegar a una conclusión definitiva. Ese elemento podríaser: “elegir siempre el mal menor”, solamente lo escribo como ejemplo.

Hay muchos ejemplos aplicables, mucho más cercanos y plausibles que el de la logia o el del bote, pero los he elegido deliberadamente así de descabellados e infrecuentes, para evitar la tentación de extenderse en ellos.

En definitiva lo que creo haber demostrado, y perdonen la reiteración, es que “que las acciones no son buenas o malas en si mismas”

Acepten una nueva reiteración: les ruego un comentario sobre cuál es la forma en que deciden qué está bien y qué está mal.

Desde ya, muchas gracias


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