Borges, “Para una versión del I King ”
Raras veces tomo real consciencia que hablo de lo que no tengo idea. Hoy es una de ellas.Compré hace muchos años el "I Ching", o "Libro de las Mutaciones", que encierra parte de la sabiduría milenaria del pueblo chino. Lo compré con la secreta esperanza de poder adivinar mi futuro en sus hexagramas. Muy posiblemente no he sabido utilizarlo.
El "I Ching" (o "I King", o....) es un libro sapiencial y oracular, resumiendo al extremo el excelente prólogo de la edición traducida por Richard Wilhelm y publicada por Editorial Sudamericana.
Desde el primer momento llamó mi atención que un libro que puede ser utilizado para predecir el futuro, esté encabezado por un (extraordinario) poema, en cuyo primer verso se asegura que el porvenir es irrevocable. Indudablemente debe ser falla interpretativa de mi entera responsabilidad porque, "Dios no juega a los dados" y Borges no escribe incoherencias.
“Para una versión del I King ”
El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer. No hay cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable
cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres. La ergástula es oscura,
la firme trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas está Dios, que acecha.
Jorge Luis Borges
Extrañamente, a pesar de no haber podido entenderlo, coincido con él en cada uno de sus versos. Les decía, raras veces tomo consciencia...
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