los sermones del enmascarado (1)
Realmente dan trabajo enmascarad@s; una y otra vez tengo que volver para regresarlos a la cordura y a cambio sólo recibo reproches y amenazas; pero no me quejo, es la misión que me ha tocado y la asumo con dignidad.
Les pedí primero y les rogué después, que no se enreden en discusiones estériles. Toda discusión es estéril, bueno, casi todas.
Observen que nos enfrentamos por el sólo hecho de demostrar que tenemos razón. Perdemos amistades y perdemos afectos por querer imponer nuestro punto de vista aún cuando no es relevante hacerlo.
Yo les pregunto ¿es importante tener razón? o más aún, ¿hay alguna necesidad de tenerla? Les respondo: en muy pocas ocasiones es necesario, solamente cuando se deban tomar decisiones y entonces es importante "elegir" la opción correcta; en todos los demás casos la necesidad de tener razón es una necesidad del ego, que en nada aporta a la vida.
Si lo pensamos fríamente veremos que termina importando más ganar una discusión que llegar a la verdad, cuándo debiera ser esto último, el auténtico fin de cualquier debate.
De persistir en esa forma irracional y extrema de defender la razón propia, llegará el momento que pasaremos a considerar enemigo a quien piensa distinto, lo cual es el primer paso de un camino sin retorno.
Pueden seguir peleando por todo, enmascarad@s, pero sepan que no tiene sentido hacerlo.


Comentarios
Publicar un comentario