diario de mi vida


En apariencia era sólo un inocente diario listo para registrar los secretos que cualquier vida posee. Me reservo los detalles de cómo llegó a mí, únicamente merece destacarse que llegó a mí.

Increíblemente, al principio no fui consciente de su tremendo potencial y utilicé las primeras páginas para zanjar diferencias familiares; nada trascendente para el resto, pero a Carmen le alegré la vida con sólo dos líneas:

Agosto, 15 de 2011 – Querido Diario: debo cambiar la conducta con mi suegra. Carmen es una buena mujer y no merece mis desplantes
El 16 de agosto, mi cuñada se disculpó casi llorando, y hasta el momento suegra y nuera se llevan de maravillas.

Medité largamente hasta volver a escribir, porque “el poder absoluto corrompe absolutamente”, y yo lo tenía, pero pronto me convencí que pequeños “ajustes” en el plano personal a nadie perjudicarían, y esa vez escribí en nombre de Olga: 

Febrero, 25 de 2012 – James es el amor de mi vida, necesito verlo desesperadamente…
A pocos minutos de terminar la escritura la voz inconfundible de Olga sonó en mi celular, necesitaba verme, desesperadamente, me confesó.

Por esos días, modifiqué algunas condiciones laborales y ascendí rápidamente, aunque opté por no llegar tan rápido a la cima; tiempo al tiempo. En ese lapso, llamémosle de “mejoras personales”, descubrí como pequeños retoques son suficientes para provocar grandes cambios.

En los meses que siguieron pulí el manejo del futuro y llené muchas páginas haciendo justicia: renunciaron algunos funcionarios, “inexplicablemente” se entregaron delincuentes prófugos, se suicidó un importante jefe mafioso, ciertas fortunas de dudoso origen se donaron con fines nobles, etc., etc., etc.

El poder es una adicción, la peor de las adicciones. Lidiar con el poder no es tarea fácil. Me preguntaba ¿Cuáles son los límites? o más exactamente si existen límites. Sabía que podía cambiar al mundo y también sabía que no debía hacerlo, pero semejante poder es imposible de manejar. Paradójicamente el poder toma el mando y termina manipulando a quien lo posee. Comienzan a revolotear ideas mesiánicas y se hace difícil no sentirse Dios. Descubrí también que el grado de interrelación del mundo es infinitamente mayor que el que podemos imaginarnos, de hecho, infinitamente mayor que el que yo imaginé cuando escribí en nombre del más poderoso de los gobernantes:

Marzo, 30 de 2012 – El mayor tesoro para la supervivencia del hombre son las reservas acuíferas y nuestra Nación deberá ser quien las administre…

Cuando escribí ese párrafo supuse que por fin se desarrollaría una política global de preservación del agua. Jamás imaginé que estaba instigando el comienzo de la Tercer Gran Guerra. Escribí cientos de nuevos párrafos en nombre de presidentes, diplomáticos, militares y científicos pero no tuvieron efecto; los desembarcos se suceden y los bombardeos arrecian. Aseguran que el conflicto nuclear es inminente.

Llegó el momento de un final decoroso a un proceder indecoroso. Escribiré en nombre de alguien influyente que me debe un favor:
 
Diciembre, 5 de 2012 – James se ha convertido en una molestia. Debe ser exterminado hoy mismo. Qué parezca un accidente

Una buena solución, jamás hubiese terminado con mi vida por mano propia.


Comentarios

Entradas populares de este blog

despedidas

licencia para matar

Osho, simplemente estamos aquí, nadie sabe por qué