equilibrio delicado















No me van a dar el premio Novel si digo que la mente es una cosa rara, ni siquiera puedo decir que soy el primero que lo dijo, pero puedo decir con seguridad que no seré el último y que la mente es algo verdaderamente raro.

Uno se cree bastante razonable, abierto, aceptablemente maduro y un día, por alguna circunstancia, deja de pertenecer al club de los “normales”.

Se entiende perfectamente que hay hechos que pueden cambiar la vida, fundamentalmente si después de ellos la vida cambia; cambia objetivamente, algo de la vida no es igual después de ese evento: alguien ya no está, algo ya no puede hacerse, etc.. En esos casos parece justificable que uno sienta que ha dejado de ser el de siempre, o mejor, que la vida no es la misma. Pero hay veces que sucede algo que no cambia la vida y sin embargo para la mente la vida cambió.

Alguien es involuntario testigo de un asesinato. Podría decirse que en la vida de ese alguien objetivamente nada cambió, pero sí cambió, cambió por completo. Esa persona comienza a tener miedo de dejar su casa, prohíbe a sus hijos cualquier salida, entra en una profunda depresión, deja su trabajo. A otro le pasa lo mismo y sigue su vida normalmente, más allá del mal recuerdo.

Sin saber por qué, la mente de una persona hasta ese momento "normal", reacciona de una manera extrema y esa persona deja de ser "común".

Deberíamos tomar conciencia que nuestra vida pende de un hilo y nuestro equilibrio mental, también.



Comentarios

Entradas populares de este blog

despedidas

licencia para matar

Osho, simplemente estamos aquí, nadie sabe por qué