no somos ángeles


Quiero asegurarles que todo tiene una motivación, aunque en ocasiones esa motivación no sea fácilmente identificable y por lo tanto se tienda a creer que las cosas suceden por que sí. ¡Falso!, todo tiene una motivación y todo sucede por algo.

Permítanme ilustrar con un ejemplo: tengo cientos de –y no exagero- compañeros de trabajo. Con unos pocos interactúo diariamente y otros no sé si existen realmente o son figuras holográficas proyectadas por el gerente de Recurso Humanos, sólo sé que somos muchos y que no conozco a todos, aunque hay una categoría intermedia: la de aquellos que identifico físicamente pero de los cuales no sé absolutamente nada más. Dentro de ese subgrupo revista una señorita de generosos volúmenes y actitud provocativa –digamos-. Dicen las malas lenguas que sus llamativas curvas fueron financiadas por un conocido, ignominiosamente abandonado luego de su generoso aporte, aunqueno estoy en condiciones de aseverarlo, ni tampoco quiero salir en defensa del mecenas, el tipo es bastante grandecito y debió saber lo que hacía.

Me detengo aquí para hacer dos comentarios: a) cada vez hay más mujeres que se postulan a mantenidasy b) los hombres seguimos financiando atorrantas –lo cual ratifica que las hormonas siempre vencen a las neuronas y que no queda la menor esperanza que los hombres dejemos de representar tristes paleles, aunque tampoco es mi intención victimizarnos porque es bien conocido que no somos ángeles-.

Volviendo al tema, la joven exuberante actualmente está de novia con otro compañero, pero esta vez con uno con modestísimas posibilidades financieras. Me pregunto y les pregunto ¿cuál será la motivación?, porque créanme, la motivación siempre existe.  La respuesta fácil sería decir que si no es cuestión de dinero, el nuevo amor debe ser pariente de Motumbo; les ruego que no sean tan simplistas, la chica está en condiciones de conseguir otros sementales, por lo qué descartaría de plano esa hipótesis rápida. También podrían intentar explicar la elección en el hecho que la chica haya encontrado en él una valoración / contención que antes nunca tuvo; podría ser, pero tampoco creo que sea eso lo que ella persigue. No se me ocurre nada más, pero ustedes sigan pensando, escucho sugerencias. 

¿Esta entrada les parece grosera y chabacana? ¿Les parece incluso de peor nivel que las anteriores? ¿Les suena a chimesrío barato? Están en lo cierto, es grosera, chabacana, y de paupérrimo nivel, y es tamabién chismerío barato. Ya lo reconocí ¿están conformes?




¡Muy Feliz 2013, enmascarados!


Comentarios

Entradas populares de este blog

despedidas

licencia para matar

Osho, simplemente estamos aquí, nadie sabe por qué