el enojo es cosa de mujeres


El enojo forma parte del ADN femenino.

No intenten contradecirme diciendo que Martita no se enoja nunca y que Roberto es un calentón, por favor. Y mucho menos se pongan como ejemplo. Existen millones de excepciones que no hacen más que confirmar la regla. Es como si me dijeran que fumar no trae cáncer porque el abuelo de Carlos fumó tres atados desde los dieciséis años y murió a los noventa porque lo pisó un auto. Chicas, no seamos simplistas. Es cuestión de género, a los hombres nos salen pelos en la cara y las mujeres se enojan rápido.

Tampoco pretendan descalificarme diciéndome que soy machista, ¿machista yo?, no me hagan reír. ¿Y si fuera machista qué? ¿la palabra no tiene valor porque la dice un machista? Y que conste que yo no lo soy, además hablo con conocimiento de causa porque tengo esposa y dos hijas mujeres. Casi un mártir.
 
Las mujeres se enojan por cualquier cosa, o para mejor decir, se enojan por nada, porque no necesitan motivos. Si no los hay los inventan. Si saludás primero a Clotilde que a María, María se enoja y sino se enoja Clotilde, y si las saludas desde lejos se enojan las dos.

A las mujeres les gusta enojarse, lo disfrutan, por eso las mujeres pelean hasta por lo que no les interesa. La pelea y el enojo están en sus genes. Las mujeres se unen únicamente para pelear contra los hombres. Cuando están solas se agarran de los pelos, pero basta que aparezca un tipo para que formen una alianza indestructible… indestructible hasta que el tipo desaparece, después se siguen peleando entre ellas... y se siguen enojando.

La mujer no entiende que se puede pensar distinto. Si pensás distinto a ellas sos un pelotudo, o machista, o un insensible, o todo junto y, por supuesto, se enojan. Es casi imposible lograr que una mujer no se enoje, aunque hagas todo lo que dice. Hoy estaba viendo Harry Potter y hasta en esa película, que es para chicos, Hermione Granger se la pasa peleando

El hombre es distinto. Si se lleva mal con el compañero de oficina, lo habla y listo. Una vez que hablan se termina el cuento, amigos o enemigos, si o no, no hay más opciones, el hombre es binario. Si te peleás con una mina en el trabajo, es preferible que cambiés de sector, porque te la sigue de por vida, y si es tu jefa, matate.

En las parejas ni hablar. Si la mina te deja, cerrá la boca y a llorar a la iglesia. Si vos la dejás, además del quilombo del momento, tenés pelea durante años.

Las mujeres tienen un master Harvard en hacerse las ofendidas. Las tipas te pueden putear de arriba abajo y no pasa nada, y si vos le decís que moderen el lenguaje, te hacen un juicio penal por calumnias e injurias y seguro que tenés tan mala leche que el juez es una jueza, se termina enojando con vos y te mete preso.

Si querés un consejo, mejor hacé enojar a un rottweiler y no a una mujer.




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