“joven, linda, inteligente y profesional”
Una señorita que trabajaba conmigo se definía de esa manera ¿No me creen? Se los juro sobre la Sagrada Biblia. En realidad no debiera sorprendernos porque hay muchísima gente que habla elogiosamente de si misma, aunque tal vez con algo más de sutileza. Además de vanidoso, era innecesario que me lo diga, esa chica dependía de mí laboralmente por lo tanto yo conocía su edad, sus estudios, y la veía todos los días. ¿Qué caso tenía que me proporcionara información que ya conocía? ¿Qué necesitaría reafirmar?
Muchas veces se habla de falsa modestia. Les aseguro que prefiero la modestia más falsa a la petulancia más sincera. Cuando escuchamos “sin falsa modestia”, preparemos nuestros oídos para escuchar una auto apología.
Lo que sucede es que somos poco realistas y generalmente nos consideramos mejor de lo que somos y por eso “saltamos” cuando alguien nos critica, aunque tenga razón; peor si tiene razón. Si tiene razón saltamos más todavía.
Supongamos que alguien lee este blog y comenta “te gusta hablar de lo que no sabés”, “tenés faltas de ortografía, escribís confuso, te olvidás letras, tus temas se repiten una y otra vez…”. La única respuesta posible es “tenés razón” y hasta debería agradecerle que no se explayó sobre los demás defectos. Pero no, me enojo, me doy por ofendido. Ese hipotético comentarista estaría en lo cierto, pero si no lo estuviera, no deja de ser una opinión y nada más. ¿Cómo voy a enojarme por una opinión?
“Juego muy bien al fútbol”. Si jugaras tan bien jugarías en el Barcelona o en el United, o al menos tendrías un buen pasar gracias a la número cinco. No nos engañemos con tan poco.
Ganaste un torneo de tenis sub-60 en el club de barrio y decís que tenés el revés parecido a Federer, lo único parecido a Federer es que jugás con una raqueta.
En los blogs se ve mucho. Nadie acepta la más mínima crítica. Se puede tener la postura “si no te gusta no lo leas”, pero es una postura de enojo; “¿qué derecho tienen a criticarme por el solo hecho que me declaro practicante la “zoofilia?” “Son envidiosos y de mentes estrechas” “Deben tener mala cama y por eso se ensañan conmigo que tengo una oveja para mí solo”.
También podría haber gente a la cual no le parece bien, pero lo primero que sale es descalificar a quien piensa distinto.
¿Por qué la gente tiene que estar de acuerdo con uno? Si se declaran abiertamente ciertos gustos, pareceres o actitudes personales, si se los expone públicamente, es de esperar que haya críticas y que haya adhesiones. A quien no le gusten los comentarios críticos, debiera asegurarse un auditorio adepto, o al menos podría colocar una advertencia: “Aquí se aceptan sólo alabanzas, reserve las críticas para su puta madre”
En fin…

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