tácticas

Cada uno tiene su forma de expresar su disgusto, su forma particular de lograr el desaliento. Mi esposa tiene una forma que no la he visto en nadie más. Su táctica consiste en preguntar en forma interminable e ininterrumpida… En general le da resultado.

-¿Qué estás haciendo?
-Voy a escribir algo
-¿A quién vas a escribirle?
-A nadie, solamente algo en el blog
-¿En el blog?
-Sí, en el blog
-¿Y para qué?
-Me dio ganas…
-¿Y sobre qué vas a escribir?
-Sobre la edad media
-¿Sobre la edad media? ¿Desde cuándo te interesa la edad media?
-Leí un artículo en una revista y se me ocurrió una idea
-¿En qué revista?
-En una que leí en el trabajo
-¿Vas a trabajar o a leer revistas?
-A la hora del almuerzo
-¿No almorzaste?
-Sí almorcé
-¿Almorzaste mientras leías?
-Sí, exactamente
-¿Y tus compañeros?
-Ellos conversaban
-¿Y vos leías? ¡Qué falta de consideración!
-A ellos no les importa
-No sé para qué comen juntos si no les importa conversar…

Intento garrapatear el primer párrafo ya algo molesto

-¿Seguís escribiendo?
-Todavía no comencé
-Pero, si te veo teclear
-Solamente escribí el título
-¿Hace veinte minutos que te sentaste y sólo escribiste el título?
-Hace veinte minutos que estoy contestando tus preguntas
-Hablas con todos menos conmigo
-Por favor, si hablamos todo el tiempo
-Sí, pero sólo de lo que a vos te interesa
-No me digas eso, hasta hace unos minutos estuvimos hablando de tu prima Clotilde
-Yo hablaba, vos sólo asentías... ¿Y qué título le pusiste?
-La edad media y la puta madre que lo parió…
¿Qué te agarró? ¿Estás loco? Escribir ese blog te hace mal, mejor acompañame al super.


PD: mi esposa asegura que no es así.



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