Naturaleza
Wikipedia: El escorpión y la rana es una fábula de origen desconocido, aunque atribuida a Esopo. En ella un escorpión le pide a una rana que le ayude a cruzar el río prometiéndole no hacerle ningún daño. La rana accede subiéndole a sus espaldas pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Ésta le pregunta incrédula "¿cómo has podido hacer algo así?, ahora moriremos los dos" ante lo que el escorpión se disculpa "no he tenido elección, es mi naturaleza".
"Cuando me enojo no soy yo" advertía el increible Hulk antes de ponerse verde. Él no hacía otra cosa que reconocer su naturaleza. La misma realidad es la que aparece en "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde". Somos mucho más Hyde que Jekyll, mucho más esencia que razón.
Culpamos y nos culpan por acciones que no se pueden reprimir, no me refiero a nada delictivo, me refiero al día a día, a las cuestiones superficiales y a las cuestiones profundas. Pedimos aquello que el otro no puede y nos comprometemos a lo que no podemos. Nos comprometemos porque no sabemos hasta dónde podemos dar. Hacemos lo mejor que podemos, pero a veces nuestro mejor esfuerzo puede ser destructivo. "No prometas nada cuando estás feliz" reza una frase muy sabia. Estoy convencido que si pudiésemos ser mejores lo seríamos. Podemos manejar a nuestra naturaleza sólo hasta un cierto punto, y un punto muy básico. Si fuésemos conscientes de nuestras posibilidades reales actuaríamos de otra manera, seríamos muchísimo más responsables, más comprometidos, mucho más medidos.
Naturaleza, esencia, como queramos llamarlo, no importa lo que pensemos sobre nosotros mismos, no importan los esfuerzos que hagamos para intentar cambiarla o disimularla. No es posible hacerlo, es lo que somos.

Comentarios
Publicar un comentario