game over
Todo individuo que se precie ha sido dejado alguna vez, hasta los más conspicuos amantes han conocido el significado de "morder el polvo", algunas personas fueron abandonados varias veces, y otros lo hemos sido en una cantidad tal que es humanamente imposible retener el número.
A ningún ser humano le gusta mostrar sus fracasos, menos aún cuando antes se ha hecho algún tipo de ostentación. Una forma de ostentación sutil es hacer saber que todo lo que hacemos tiene un motivo preciso, y que todo lo que elegimos es lo más adecuado. En particular, yo no veo la necesidad de andar explicando a todo el mundo el por qué hacemos tal o cual cosa, el motivo por el cual vamos al mar y no a la montaña, cuál es la razón por la que nos casamos con Martita, y no con Luisa, que tenía más dinero y las tetas más grandes. Ya lo decía el bueno de Lao Tse, quienes se justifican no convencen. Tampoco es cuestión de convencer a nadie. Después de todo ¿A quién le importa nuestra vida y nuestras elecciones? A nadie, y sin embargo actuamos como si fuéramos el centro del mundo. Lo que creo es que las personas tratamos de convencernos a nosotros mismos y para ello sentimos necesario primero convencer al resto, pero ese tampoco es el motivo principal, la verdadera razón, la aceptemos o no, es que queremos hacerle saber al mundo -al mundo cercano, preferentemente- que somos dignos de sana envidia.Como ejemplo, una conocida se mostraba enamoradísima y agradecidísima a la vida y al universo todo, por estar con el hombre más maravilloso de la galaxia, por sentirse querida y respetada, por querer de esa manera y por todo lo que a alguien bien imaginativo se le pueda ocurrir. Bueno, el romance terminó. La señorita que tanto admiraba y amaba a ese señor, descubrió que el susodicho no era tan extraordinario como parecía hacía diez milisegundos, cómo si un prodigio de perfección pudiera diluirse en menos tiempo en el que un protón recorre diez milímetros en un acelerador de partículas. Yo le preguntaría a esa señorita, con el mayor de los respetos ¿estás segura que estás tomando la medicación correcta? Porque de otra forma no me entra en la cabeza que lo que hasta ayer era la perfección absoluta, hoy resulta estar fallado y mañana, seguramente, será el más completo desastre desde que se aprobó el voto femenino. Y si no estaba segura, lo cual es muy razonable, le preguntaría ¿cuál fue la necesidad de batir el parche con la energía de Ringo Star? Y al fin y al cabo, si estuvo equivocada, o engañada, o lo que fuere, ¿no podría haber mostrado una mínima cuota de dignidad a la hora del adiós?
Como dice la cita, "cuando se llega a la última página, lo único que queda es cerrar el libro".
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