mala noche
Nos dejan a oscuras, como si apagar dos lámparas fuera un gran ahorro. Esto sirve para jodernos a nosotros y para nada más. ¡Miserables! Al menos tengo sábanas limpias, es inconfundible esa rugosidad que sobrevive al planchado. Igual que en el cuartel. Es raro, si las habían cambiado ayer por la tarde. Seguro que volví a orinarme encima, la gran puta.
¿El K2 es inexpugnable en invierno? deberían venir aquí y sentir lo que es esto. El planeta será la obra de Dios, pero esta puta cordillera seguro la pensó el diablo. ¡Qué frío, carajo! ¡Juan, tráeme la botella! Nada como un buen trago para calentar la sangre. Abajo, en la base, te dicen que los refugios están completamente equipados, y lo único que encontramos fueron dos ratas muertas. Es perfecto para llegar herido, te mueres en dos horas. Habría que demandar a todos estos hijos de puta. Cuando baje es lo primero que haré, lo juro por mis hijas. ¡Te dije me trajeras la botella, mierda! Cuando me preguntan que gracia le veo a esto, les contesto que en ningún lado se siente la libertad como en una montaña. Juan dice lo mismo, pero no sé si lo hace para quedar bien conmigo. De joven es fácil, los años hacen que cada paso cueste un Perú, pero vale la pena, cada metro que subes vale el esfuerzo. Me pone de mal humor no poder llegar próximo refugio, pero pensándolo bien, duermo mejor colgado en la ladera que en esa casucha abandonada que debe estar tan mugrienta como la anterior. ¡Juan, avísame si encuentras un lugar para dormir! Este Juan es muy voluntarioso, pero hay que decirle cada cosa que debe hacer. El tipo sabe de esto, pero le falta iniciativa. Su padre murió en la montaña y él dice que también morirá en una. ¡Viejo loco! Hago mal en quejarme, yo soy el montañista, él sólo es un ayudante, una especie de sherpa. Demasiado se esfuerza el hombre. ¡Ahí Juan, ahí mismo, asegura un gancho a la roca! Un buen lugar para dormir, compañero. Yo hago la primer guardia, si nos dormimos los dos amanecemos congelados. Descansa tranquilo.
Hora de la insulina, capitán. Déjeme ver cómo está la tensión arterial. Catorce / siete, mejor que un chico. Llegaron las prótesis, mañana mismo comienza la recuperación y si todo va bien en seis meses estará caminando. ¿Sigue soñando con el Aconcagua? Ya pasó, olvídese don Pablo, Juan no volverá a la vida.
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