reposición: all that jazz
Soy Andrea, la hija menor de Rick. Su verdadero nombre no era Rick, pero si así quería hacerse llamar yo no soy quien para contradecirlo, menos ahora que no está entre nosotros.No sé si quienes leerán esto eran sus amigos; supongo que algunos sí a juzgar por la forma en que se trataban, aunque no tanto, porque ni el nombre verdadero les había dicho. Sean amigos o conocidos querrán saber de qué murió, porque a los seres humanos los que más nos interesa es enterarnos de cosas que no son de utilidad. Bueno, murió de una sobredosis. En la familia sabíamos que consumía, lo que no sabíamos era que estaba loco, o mejor dicho, tan loco. Nadie que escriba lo que él escribía está en su sano juicio. Sepan disculpar, pero supongo que ustedes tampoco serán tan cuerdos, porque ya saben eso de dime con quién andas y te diré quién eres. El hecho es que se inyectó de más y pasó a mejor vida. Al menos murió rápido, sin sufrir. Él no le tenía miedo a la muerte pero sí al sufrimiento, eso era lo que siempre decía así que no hay motivo para no creerle. No sé si tuvo una buena vida pero aseguro que tuvo una buena muerte, aunque lo escuché decir a sus amigos que quería morir "en combate" –haciendo el amor, léase-, no sé si lo decía en serio o sólo estaba alardeando, porque a su edad dificulto que fuera un gran "combatiente", pero ustedes saben cómo son los hombres en esos temas.
Yo lo quería mucho, pero no por eso voy a ocultar que siempre nos trajo problemas, hasta después de muerto, más todavía después de muerto. Quiso que se tocara jazz en su funeral, lo cual suena raro, mucho más porque a él no le gustaba el jazz. Igual le dimos el gusto, sobre todo para no quedar con cargo de conciencia. Pero lo de la música fue lo de menos. Durante el velatorio nos enteramos que tenía amantes. Sí, como leen amantes con “s”, no una sino dos. En realidad una mujer, bastante linda debo decir y un hombre. Sí, parece que le gustaban también los hombres; una vergüenza para la familia. Mi madre está destrozada por la existencia de esa mujer, porque a las mujeres lo que les daña no es la infidelidad sino que hayan preferido a otra.
No quise preguntarle al hombre si mi padre era activo o pasivo, mejor no enterarse de esas cosas. Mi madre interrogó a la mujer, al principio con verdadero odio, pero al rato estaban sentadas a las carcajadas tomando café y comiendo emparedados, porque mi padre además del jazz había dejado escrito que no debía faltar comida; él era afecto a la ostentación y se ve que no quería que lo recuerden como un miserable.
No quise preguntarle al hombre si mi padre era activo o pasivo, mejor no enterarse de esas cosas. Mi madre interrogó a la mujer, al principio con verdadero odio, pero al rato estaban sentadas a las carcajadas tomando café y comiendo emparedados, porque mi padre además del jazz había dejado escrito que no debía faltar comida; él era afecto a la ostentación y se ve que no quería que lo recuerden como un miserable.
Por suerte parece que no tuvo hijos con la mujer y espero que no haya adoptado con Alberto –su otra “pareja”-, o alquilado un vientre, con mi padre no se puede estar seguro de nada.
En el papel dónde dejó las “instrucciones para mi paso a la inmortalidad”, figuraba la dirección de este blog y la contraseña. También pidió que se le de alimento a una paloma que está creciendo en un macetón del balcón. Mi padre tenía esas cosas, creo que por eso lo quería.
Me costó creer que él hubiese escrito tantas paparruchadas, pero el estilo confuso e inconsistente es inconfundible, quiero creer que escribía bajo el efecto de los estupefacientes.
El siempre decía que estaba muy ocupado y ahora descubro que perdía el tiempo con estas boludeces, bueno, allá él. Considero que lo mejor sería eliminar el blog para siempre, pero antes de hacerlo quisiera leer qué me sugieren.
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